A POPEYE LO ENGAÑABAN HASTA CON ESPINACAS
En la Segunda Guerra Mundial, se detectó en los Estados Unidos un alarmante incremento de anemias ferropénicas entre los niños (falta de hierro y por tanto falta de hemoglobina y falta de oxigenación en sangre). Las autoridades encargaron a un presunto experto la búsqueda de un alimento rico en hierro para introducirlo en la dieta infantil.
Pero el experto al leer un texto científico alemán observó que las espinacas contenían mucho hierro, sin fijarse en que se trataba de una errata de imprenta. Pero el mal ya estaba hecho.
Una gran campaña gubernamental ya se había desatado, y para apoyarla se mandó crear un personaje de ficción: Popeye. Un marino de brazos deformes que nació en 1929 de la pluma de Elzie Crisler Segar.
Pero la triste (para los niños) realidad era que las espinacas sólo contienen 17 miligramos de hierro por cada kilo de verdura. Las judías cocidas, por citar un ejemplo, llegan a los 76.
Sin embargo, las espinacas poseen óxido nítrico que ayuda a que las arterias se dilaten y la sangre fluya mas rápidamente y no existan problemas de acumulación de sangre e infartos.Estos óxidos se generan al entrar en contacto los nitratos inorgánicos con las bacterias que existen en la boca.
En fin las espinacas son buenas muy buenas por esta razón pero no por el hierro. En cualquier caso a Popeye siempre le quedará Olivia siempre y cuando Brutus le deje. Por cierto también era curioso que Popeye fumara. Desde luego los productores y realizadores de estos dibujos no dieron una.
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